So_Good es una consultora de inteligencia artificial. Esta línea de trabajo son nuestros Servicios FORGE. Ayudamos a empresas a decidir dónde aplicar IA, construir la solución y dejar instalada la capacidad para operarla. Trabajamos con herramientas de inteligencia artificial desde 2020, con clientes en distintos mercados de la región.
En los últimos dos años casi toda empresa mediana o grande hizo algún experimento con IA. Muy pocas lo llevaron a producción. La causa rara vez es técnica.
Lo que vemos una y otra vez son tres fallas en el mismo orden:
Nuestro método existe para atacar esas tres causas, en ese orden. No al revés.
Mapeamos los procesos donde la IA puede generar valor y los ordenamos por impacto económico estimado y factibilidad técnica real, considerando el estado de tus datos y sistemas. Salimos con un roadmap presentable a gerencia o directorio: casos priorizados, inversión estimada, retorno esperado, riesgos y dependencias.
Si en esta fase concluimos que ningún caso de uso justifica la inversión todavía, lo decimos. Es un resultado válido y es más barato que descubrirlo en el mes seis.
Construimos el caso priorizado en un alcance acotado, con métricas de negocio definidas antes de escribir la primera línea de código y un criterio explícito de continuar o detener. El piloto se evalúa contra la línea base, no contra la expectativa.
Puesta en marcha con monitoreo, control de calidad de las respuestas, escalamiento a humano donde corresponde y gobernanza de datos. En paralelo, formamos al equipo interno que va a operarlo. El objetivo declarado es que dejes de necesitarnos para el día a día.
Antes del proyecto está la pregunta de por dónde partir. Este es el recorrido que usamos para llevar una intuición a un caso de uso evaluable.
Trabajamos sobre modelos de lenguaje validados en la industria en términos de seguridad de la información, y con nuestro propio creador de agentes, So_Copilot, cuando el proyecto lo requiere.
Definimos los indicadores antes de construir. Estos son los seis que evaluamos en cada caso de uso:
Cualquier proyecto de IA que use datos personales debe considerar el marco regulatorio del mercado donde opera. En Chile, la Ley 21.719 de protección de datos personales. Esto no es un anexo legal al final del proyecto: define qué datos puedes usar para entrenar o alimentar un modelo, qué debes informar y qué debes poder demostrar ante la autoridad.
Lo incorporamos desde el diagnóstico, no cuando ya está todo construido. Es considerablemente más barato así.
Depende del alcance, pero los rangos son razonablemente predecibles. Un diagnóstico y roadmap acotado se mueve en el orden de unas pocas semanas de trabajo. Un piloto de agente sobre un proceso definido suele tomar entre 6 y 12 semanas. Una implementación en producción con integración a sistemas existentes es un proyecto mayor. Preferimos cotizar después del diagnóstico, porque cotizar antes obliga a inflar el presupuesto para cubrir lo que no se sabe.
El diagnóstico entrega valor inmediato: saber qué NO hacer ya ahorra dinero. Un piloto bien acotado debería mostrar señal medible entre el mes dos y el mes tres. Desconfía de quien prometa ROI en el mes uno.
No para el diagnóstico. Sí para varios casos de uso. Parte del trabajo del diagnóstico es justamente decirte qué casos son viables con los datos que tienes hoy y cuáles requieren trabajo previo de datos.
Trabajamos con clientes en varios mercados de la región y operamos de forma remota por defecto, con instancias presenciales cuando el proyecto lo requiere. La conversación se adapta al contexto regulatorio y comercial de cada mercado.
Mejor. En ese caso nuestro rol tiende a ser estratégico y de aceleración: priorización, arquitectura, criterios de evaluación y formación avanzada, mientras el equipo interno construye. Es el escenario donde la transferencia de conocimiento funciona más rápido.
Estos artículos desarrollan en detalle los criterios que aplicamos en cada fase del proyecto.
Si estás evaluando dónde aplicar IA en tu organización, o tienes un piloto que no logra salir a producción, escríbenos. La primera conversación es de diagnóstico, no de venta.